ESPECIAL PARA RAMIRO CUENDE
Te oigo, Ramiro Cuende, indignado y amenazando con querellas porque te han llamado lo que yo no voy a llamarte. Porque es en lo único que te doy la razón. No es lícito lanzar improperios alegremente a nadie, por mucho que puedan merecerse.
Pêro, antes de seguir, déjame decirte que, si puedes demandar y querellarte, es porque figuras entre el gremio de los poderosos. Es que, en este país de justicia universal, solamente los que tiene perras pueden permitirse esos lujos jurídicos, vedados al común ciudadano.
Y sigo: Tu justa ira por el insulto, no te exime de la responsabilidad que tienes por tu condición de concejal y de socialista. La segunda, porque tú así te defines. La primera, porque la has recibido, aunque suele olvidarse con cierta facilidad, de los votos de gente como yo, que cree en los valores de la izquierda. Y que confía en que quienes ostentan el honor de representar a la izquierda defenderán, hasta que no quede la menor sombra de duda, los derechos de la gente del común, frente a los poderosos. Que sus representantes políticos -que es lo que tú eres, recuérdalo- no se escudarán altaneramente en sus sesudos conocimientos técnicos y bajarán a la arena de la solidaridad con los y las débiles.
Dices que no tienes ningún interés personal en Santa Cruz y que solamente cuentas con dos limitadas actividades profesionales en la ciudad. No lo duda nadie. Nadie te ha dicho lo contrario. Lo que se te ha indicado, con toda claridad, es que resulta sumamente sospechoso -con toda la presunción de inocencia que quieras, pero sospechoso- que un profesional de la arquitectura defienda con tanto ardor un plan cuyas numerosas áreas oscuras indican, por lo menos, la necesidad de su meticulosa y pormenorizada revisión y análisis. Porque te hago ver que lo único que se pide para este Plan, es que se levante un catálogo de los casos que se han denunciado como potencialmente incursos en irregularidad. Porque yo tengo todo el derecho del mundo a sospechar que tu ardor te viene, no de tu interés profesional actual, sino de los que vislumbras que en el futuro te puede deparar este sabroso plan. Y quede claro que a mí tal cosa no me parece mal. Cada uno ve la deontología profesional como le cuadra. Pero, para eso, bájate primero del escaño municipal en el que te hemos encumbrado los y las votantes, para otros menesteres. Para que nos defiendas a nosotros y nosotras, no a tu profesión.
He aquí el problema que tú y tus doctos colegas se niegan a tratar. Ustedes dicen que hay muchas causas legales para declarar un inmueble o parte de él fuera de ordenación. Nadie lo niega. Lo que se está diciendo es que posiblemente muchas de estas declaraciones, en el PGO de Santa Cruz de Tenerife, puedan carecer de justificación, de causa legal. Y, como es lógico, se demanda que se diluciden con toda claridad todos estos miles de casos, antes de aprobar un plan tan cuestionado. Como ves, no hace falta que me descalifiques, como has hecho con otras personas, por mi ignorancia en derecho administrativo o urbanístico o en la sublime disciplina de la arquitectura. No hace falta mayor calificación académica para entender que el derecho a pedir que se presenten las causas para declarar una propiedad fuera de ordenación, es inalienable. Y a que se expliquen y detallen cuáles son los terrenos y edificios que salen beneficiados en este plan, y los nombres de sus afortunados propietarios. Porque corren los rumores, pero nadie los desmiente. Y conste que hablar solamente de un colegio y callarse de las otras torres, no es en absoluto desmentir los cuestionamientos. Más bien luce como lo contrario.
Y, como argumento supremo, me pregunto y te pregunto: ¿Cuál es la causa de tanta urgencia? Porque no creo yo que la catarata de beneficios que supuestamente caerá sobre la ciudad, los cientos de millones de euros, los miles de puestos de trabajo, se vayan a esfumar con el año que termina, y serán tan válidos y pingües el año que viene como ahora. Un plan que ha demorado siete años en redactarse ¿pierde vigencia, porque se retrase unos días y se hagan las aclaraciones necesarias? ¿no te luce sospechoso, Ramiro? Y, por cierto. Parece que mucho mejor sería dedicar tanto recurso, tanto esfuerzo edificador, a construir viviendas para quienes las necesitan, en lugar de más promociones de lujo en altas torres para gente privilegiada, que tanto sobra en Santa Cruz. Las viviendas de lujo y la gente privilegiada.
Oigo a tu conmilitón Fernando Senante, diciendo cosas como que “una propiedad declarada fuera de ordenación no pierde valor, porque sigue incluida en el patrimonio de su propietario”. Bueno fuera, que también lo declararan fuera de inventario. Pero no dice Senante que el bien seguirá en el patrimonio, pero no con el mismo valor. Y luego dice el hombre: “cuando se presentará el problema será cuando se modifique la edificación”. Pues claro. De eso nos estamos quejando. De que dentro de cincuenta años o el que viene, si los dueños tienen que construir un edificio nuevo, porque les da la gana de tumbarlo o si se les quema o se los lleva una riada, tendrán que repartirse los comuneros un espacio edificable menor. Díganme, Ramiro, Fernando si eso no es así.
Ya sé, Ramiro, que harás como el que no ha leído este post. Ya sé que seguirás respondiendo a lo que no se te dice. Pero de lo que estamos hablando es de eso. De que alguien, de una buena vez, explique si es verdad que se recortan alturas a unos edificios para dárselos a otros. Y punto.
Otrosí. Como dice Mercedes Semán, dejen ya de tomarnos el pelo. Y, digo yo, que arquitectos no seremos, pero tontas ni tontos, tampoco.
Como dice Pedro Anatael, se puede decir mas alto pero no mas claro. Y referente al Sr.Ramiro Cuende- “que poquito me gusta el andar de la perrita”.
Creo que el Sr. Ramiro debería militar en la COCA. Además, su padre ¿no fue constructor? de viviendas de protección oficial………..