MÁS DE CIEN JEFES DE ESTADO O DE GOBIERNO EN LA CUMBRE DE COPENHAGUE
http://www.canariasahora.es/noticia/110408/
Veinte mil delegados, 192 países. Primero, tendrán que ponerse de acuerdo en algo que sea positivo, y luego, veremos, si lo cumplen. Pero, peor sería que no estuvieran intentándolo. Lo último que se pierde es la esperanza.
EL GOBIERNO PIDE AL JUEZ LA ALIMENTACIÓN FORZOSA DE HAIDAR, PERO PARECE QUE EL JUEZ LA NIEGA
http://www.canariasahora.es/noticia/110443/
http://www.laprovincia.es/lanzarote/2009/12/07/haidar-queda-aeropuerto/273324.html
El Gobierno de España está haciendo un papel vergonzoso en este asunto. Parece que lo único que quiere es sacarse de encima el problema en que se ha metido, a causa de su actitud de servilismo extremo al rey de Marruecos. Ha pedido una orden judicial para la alimentación forzosa de Haidar. Sin embargo, parece que ha dado con un juez que entiende con claridad cuales son los derechos de esta valerosa mujer. Y se ha negado. Porque Haidar no está detenida, sometida a la responsabilidad del estado, porque es una persona libre. El gobierno de España olvida hasta elementales principios legales. La alimentación forzada solamente se puede aplicar a personas privadas de su libertad, de cuya seguridad es responsable el estado. Aquí no tiene intervención alguna un juez. Nadie puede obligar a alimentarse a una persona que no quiere hacerlo, si está en posesión de sus facultades mentales. Por si fuera poco, el Naciones Unidas ha condenado la práctica de la alimentación forzada, que ha asimilado a la tortura.
Otrosí, Habría que pedirle ahora explicaciones al consul de Marruecos en Canarias, que no es cualquier cachanchán, por su palabras negando que Haidar estuviera en huelga de hambre.
LA BURLA MARROQUÍ CON EL TOMATE
http://www.canariasahora.es/noticia/110399/
Por supuesto, no tiene la carga emocional ni dramática del caso de Haidar, la valiente defensora de la libertad de su pueblo, que grita su dignidad hasta la muerte en el aeropuerto de Lanzarote. Pero es muy grave y muy vergonzoso, también. El gobierno de España pone de manifiesto su debilidad europea e internacional, cuando no puede obligar a un régimen autoritario, feudal, a honrar sus compromisos comerciales. El incumplimiento de Marruecos de los cupos y precios de exportación que se habían pactado formalmente, perjudica gravemente al sector primario canario. Pero el gobierno español, atado al de Rabat por no sabemos qué misteriosas causas, no puede hacer nada. Y es algo muy fácil. No hay más que denunciar los acuerdos, pedir su anulación y cerrar las fronteras europeas al tomate marroquí. No hay otra.
TEXTOS DE HAIDAR DE HACE TRES AÑOS
http://bloguerosrevolucion.ning.com/profiles/blogs/desde-canarias-5
Juan Leston Padrón recupera estos textos publicados por Haidar en 2006.
LOS SONDEOS A PIE DE URNA DAN A MORALES UN SESENTA POR CIENTO DE VOTOS
Los escrutinios tardarán una semana en terminarse, pero los sondeos demuestran que la victoria de Morales es abrumadora. Es la victoria popular.
LA INDUSTRIA CANARIA SIGUE SIN ARRANCAR Y MANTIENE SU DESCENSO
http://www.diariodeavisos.com/diariodeavisos/content/298407/
La industria en Canarias no despega. Ni lo hará. Porque, como en todo, empresarios y gobierno quieren que las cosas se den por milagro, caídas del cielo. Para que haya industria, es necesario fabricar cosas que se puedan vender internamente, y exportar. Y eso depende de los costes de fabricación y de transporte y de la demanda. En Canarias solamente es factible producir elementos de alta demanda, que no exijan demasiada energía, que tengan un alto precio unitario y un bajo peso y volumen. Eso es lo que hay que buscar, pero la industria canaria no lo hace. Se limita a llorar. ¿Qué cómo se buscan esos productos? Para eso están los estudios de mercado y los profesionales que los hacen y los analizan.
HACIA UNA BANCA ÉTICA EN CANARIAS
http://www.economiasolidaria.org/noticias/hacia_una_banca_etica_en_canarias
Una noticia que, como todas las que miran a un futuro social como es debido, se quedan en los pliegues de los medios alternativos. Un grupo de entidades está promocionando una Banca Ética. Me propongo seguir este tema y apoyarlo en lo que pueda.
ENRIQUE BETHENCOURT: CON LOS MENORES, CONTRA EL MALTRATO
CANARIAS 7 practica la ciega pretensión de que su medio digital sirva de promoción para su edición impresa. Por eso, en lugar de hacer rentable ambas versiones, reserva para la impresa.mucha información y opinión jugosa. Y así, los que optamos por usar Internet, nos quedamos sin esos textos interesantes. Como es el caso de este artículo imprescindible de Bethencourt. Que reproduzco íntegro más abajo.
Aquí se nos recuerda que, con todo el dolor y solidaridad que inspira el caso e Aitana y Diego, eso no puede hacer que la sociedad baje la guardia frente al maltrato, infantil o de género. Yo he dicho que lo grave del caso de Diego no es que lo acusaran falsamente, cosa que le puede pasar a cualquiera, sino el trato que recibió por parte de la policía. Los derechos del detenido deben ser respetados en todo caso
Con los menores, contra el maltrato Enrique Bethencourt
La Convención de los Derechos del Niño de la ONU define al maltrato infantil como “toda violencia, perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, mientras que el niño se encuentre bajo la custodia de sus padres, de un tutor o de cualquier otra persona que le tenga a su cargo”. Un informe del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia asegura que ocho de cada cien menores sufre maltrato en España, aunque aclara que las denuncias registradas sólo alcanzan el 0,8%. Los maltratos sexuales afectan a cuatro de cada cien menores maltratados, al ser casi invisible para porque “casi todo el abuso sexual ocurre dentro de la familia y, por tanto, existen mecanismos para ocultarlos”. Siendo más frecuentes otros tipos de maltratos emocionales o físicos, en una variada gama que va desde las humillaciones permanentes que destrozan la autoestima en personalidades en construcción al abandono educativo y sanitario, y, también, a quemaduras o golpes en distintas partes del cuerpo.
Es un tema enormemente complejo. Por tratarse de niños y niñas. Por producirse en el ámbito en que se supone que deben estar más protegidos: el 80% de los casos se da en el seno familiar. Con la cruel paradoja, además, de que un niño maltratado puede querer a sus padres e interiorizar que la violencia que recibe es algo normal, algo que se merece.
Por eso, ante situaciones complejas no valen simplismos ni dejarse llevar por el alarmismo ni por el espectáculo mediático. Digo esto, evidentemente, preocupado por todo lo acontecido en torno a la pequeña Aitana, una acumulación de errores en un caso concreto que lleva consigo el peligro de desacreditar el conjunto de actuaciones que se llevan a cabo para proteger a los menores, detectar los malos tratos y actuar para corregir esas circunstancias de las que sólo tenemos noticia cuando se produce un internamiento en un hospital o una muerte.
Pero vayamos por partes. En primer lugar, la violencia y su recreación forman parte de la médula de los medios de comunicación. Como señala el profesor de la Universidad Pompeu y Fabra Teun Van Dyk, las diferentes formas de negatividad en las noticias pueden contemplarse como expresiones de nuestros propios temores, “y el hecho de que las sufran otros proporciona tanto alivio como tensión a causa de esa especie de participación delegada en los demás”. No sólo ocurre en las series de ficción sino también en todo el aparato informativo. La sangre vende y eso hace que cada vez más periódicos, radios y televisiones sucumban a la tentación de colocar en primer plano los sucesos más morbosos, mejor o peor tratados según los distintos medios.
En el ‘caso Aitana’ se han producido, por lo que sabemos, un conjunto de errores que han llevado al espectáculo y a la alarma social. Si en un principio los datos e informaciones llevaron al linchamiento mediático del padrastro, injustificable en cualquier caso, ahora se corre el riesgo de hacer lo propio con los médicos y, lo que es peor, contra todo el protocolo de actuación vigente para tratar de detectar y actuar en casos de malos tratos a menores.
Porque las reacciones de los últimos días pueden estimular un discurso muy peligroso con deriva hacia los profesionales y hacia el conjunto de la sociedad. En esta ocasión se ha producido lo que los expertos denominan un Falso Positivo, es decir se cree haber detectado un maltrato y este no es real. También ocurren Falsos Negativos, cuando en realidad hay maltrato y esto no puede ser detectado, con la grave consecuencia de la continuidad de indefensión de la víctima. Estos dos extremos son situaciones que se producen casi inevitablemente en algunos casos, más si tenemos en cuenta la enorme complejidad de hechos que suceden en la privacidad del ámbito familiar.
Pero hay que ser contundentes: que se haya producido un Falso Positivo no puede descalificar todo el sistema ni el trabajo que realizan los profesionales todos los días. Como decía, el efecto nocivo de estos hechos es que se puede descalificar el sistema en su conjunto y no a los momentos en que este no ha funcionado. Un discurso no mesurado produce efectos perversos. En primer lugar, en los profesionales que están obligados a denunciar un posible maltrato (fundamentalmente docentes y sanitarios), si no cometerían una falta grave. Al respecto, el artículo 13 de la Ley Orgánica 1/1996 de protección jurídica del menor es claro: “Toda persona o autoridad, y especialmente aquellos que por su profesión o función, detecten una situación de riesgo o posible desamparo de un menor, lo comunicarán a la autoridad o sus agentes más próximos, sin perjuicio de prestarle el auxilio inmediato que precise”. Gracias a ellos se han detectado numerosos casos que de lo contrario permanecerían silenciados.
El segundo efecto perverso es hacia el conjunto de la sociedad. Esta debe comprender el beneficio de estos sistemas de control del maltrato infantil, al igual que comprende los controles aeroportuarios que generan incomodidades. Pero la activación de los protocolos ante sospechas fundadas de un posible maltrato ha salvado la vida de muchos menores y ofrecido la oportunidad de desarrollar una vida digna a quien sólo conocía torturas cotidianas.
En este sentido, la Administración debe informar a la ciudadanía de los beneficios de este sistema. Si se desprestigia, si se genera alarma sobre él, si se le cuestiona globalmente, se crea una situación grave, en la que muchos maltratadores se pueden parapetar tras esa alarma. Y en el que desprotegeríamos por completo a miles de niños y niñas. Los medios de comunicación también podemos contribuir en esa línea de protección de los menores. Hugo Aznar, en un interesante informe del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia señala que “el periodismo responsable trae estos problemas al centro del debate social no para destacar sus elementos morbosos, no para cargar las tintas y sugerir que estamos al borde
del caos, sino para testimoniar que existe un problema educativo, un problema familiar, un problema social y cultural, cuya solución debe ocuparnos a todos”. Me temo que muchos no seguirán ese camino.
Comentarios recientes